Comer sano para alcanzar el bienestar

Comer sano para alcanzar el bienestar siempre ha sido un imprescindible para Caviró. Creemos que mediante la alimentación, podemos cuidar nuestra salud y prevenir enfermedades crónicas y mejorar el bienestar emocional. Creemos que el estrés, comer rápido y el cambio de rutinas alimenticias provocadas por el nuevo estilo de vida nos están pasando factura con enfermedades, dietas que no funcionan, sensibilidades alimenticias y demás desajustes hormonales por eso, hoy, queremos hacer un post dedicado a la comida sana para que nuestro cuerpo esté en armonía.

Comer sano para alcanzar el bienestar

Los alimentos anti inflamatorios; los ricos en omega 3; los ricos en triptófano que es un precursor de la serotonina, la molécula de la felicidad; los ricos en melatonina, la molécula del sueño; los ricos en magnesio, un mineral con efectos antidepresivos, vitamina B6 y ácido fólico que nos ayudan a sintetizar las moléculas de la felicidad; los ricos en antioxidantes y los alimentos probióticos que nos ayudan a mantener una flora intestinal saludable. En general, los alimentos vegetales cumplen estás características.

Sin embargo, la carne, los embutidos y la carne procesada son alimentos que consumidos con asiduidad empeoran nuestra salud.  Por ejemplo, la carne y sus derivados son ricos en ácido araquidónico que es un compuesto proinflamatorio que cuando se consume con frecuencia pone en marcha una cascada neuroinflamatoria que afecta de manera negativa al estado de ánimo.

La dieta mediterránea tradicional basada en abundante consumo de hortalizas, frutas, aceite de oliva, legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales, y pescado y bajo consumo de lácteos y carne, se ha comprobado que se reducen los biomarcadores inflamatorios. Haciendo ejercicio físico de manera regular y disminuyendo el consumo de alcohol y tabaco.

¿Qué os parece si a continuación os dejamos un menú confeccionado por la Dra. Odile Fernández? Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y posgrado en Medicina Preventiva y Salud Pública, presenta el libro “Recetas para vivir con salud”

Desayuno
Zumo, batido verde o limonada sin azúcar.
Copos de avena o crema de cereales con manzana o plátano, semillas, frutos secos y leche vegetal.

Media mañana
Frutos secos con fruta seca.
Una pieza de fruta.
Una infusión

Almuerzo
Una ensalada, gazpacho, zumo o batido verde en verano.
Un plato de caldo, sopa o crema de verduras en invierno.
Un plato cocinado donde las verduras sean las protagonistas. Por ejemplo: arroz integral con verduras al vapor y salsa de soja; garbanzos con salsa de tomate; o quinoa con setas y algas.

Merienda
Una pieza de fruta fresca y un puñado de frutos secos.
Brochetas de frutas con chocolate.
Batido o zumo verde.

Cena
Guacamole con crudités de zanahoria y makis de brócoli.
Verduras al wok con salsa de coco y curry.
Cuscús de brócoli y frutos secos, con espárragos en salsa de aguacate y cítricos.

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